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Queridos lectores, esta es una propuesta innovadora online, en la donde encontraras historias, relatos, reportajes y vivencias cotidianas, en este espacio las cosas serán expuestas con amor y entusiasmo de parte de quienes construyen esta revista.

Esta propuesta lleva el nombre Aquelarre, ya que quienes la conforman son esencialmente mujeres creativas y modernas a las cuales irán conociendo mientras disfruten de esta entretenida revista.

La revista tiene el propósito de que las personas ( futuros lectores ) se den cuenta de que el mundo no solo es como ellos lo viven , la diversidad está en la gente que nos rodea .

Además tendremos distintas secciones como reportajes comentarios, historia, farándula, moda y secciones de entretención, bienvenidas y bienvenidos.

jueves, 12 de agosto de 2010

Chile una larga Escuela

Crónica
Por Ignacia Torreblanca y Constanza Soto

Hace unos días me dieron de “tarea” que trataba sobre la educación de chile entre ellas encontré muchas cosas interesantes pero la que más me impacto fue la manera en que trataban a los niños. Con solo leer esto no volverán a quejarse sobre los castigos que le dan sus profesores y empezarán a valorarlos más…
Los métodos de enseñanza de la escuela colonial eran principalmente memorísticos. La letra entraba con sangre y a fuerza de repeticiones corales. La disciplina era estricta y los castigos no sólo eran corporales. También se humillaba públicamente al colegial que había cometido alguna falta u omisión, con bonetes y motes ridículos. Los instrumentos para el castigo eran la él chicote y el guante, que eran látigos de distintas formas, para azotar el torso desnudo o el trasero del castigado. Los profesores -verdugos- disponían también de la palmeta, una especie de raqueta para golpear las manos.

Estos métodos y castigos tuvieron un largo arraigo. Sobrevivieron por muchos años en la era republicana, prolongándose incluso hasta el siglo XX. Es así como el educador Darío Salas, recién en 1917, al reseñar los adelantos conseguidos en educación primaria, señalaba: "hemos ido sustituyendo los métodos verbalistas y mecánicos por otros más racionales, más objetivos y más en armonía con la naturaleza del discípulo".

Otro método que me llamó la atención fue sobre los concursos que se hacían en las plazas, la manera en que trataban a los perdedores y a los ganadores. Yo pienso que tratar a los perdedores de ignorantes no era una buena manera de incentivar a los niños a estudiar.

¿Los impactó?-pues a mi si y espero que esto le sirva para reflexionar.